Tras ser una teoría, una
terapéutica y una forma de investigación que ha alcanzado importante presencia
en el mundo contemporáneo, el psicoanálisis no podía dejar de tener efectos en
lo social y cultural que no repercutieran en sí mismo. Al respecto Robert
Castel (2014) dirá que “La crítica al psicoanálisis no nació ayer” (p. 19).
Incluso podría apuntarse que el mismo Freud y varios de sus discípulos fueron
los primeros en manifestar una posición crítica. Freud reconociendo y
reformulando ciertos elementos de su construcción teórica. Sus discípulos
entrando en descuerdo con el maestro o formulando interrogantes a sus
postulados. Aunque no solo ellos, sino también los primeros lectores como
Pierre Janet y el establishment médico de la época. Por supuesto no todas las
críticas son del mismo calibre ni con la misma intención.
Críticas que suelen apuntar a la
consistencia teórica de los postulados, que ha derivado en lecturas varias y en
la constitución de diversas escuelas al interior del psicoanálisis. Así como en
los efectos que ha tenido en otras áreas del saber y en diversas
manifestaciones culturales. A este respecto:
En vez de
considerar exclusivamente el psicoanálisis como saber del inconsciente y sus
efectos, es necesario verlo también como un conjunto teórico.-práctico que
funciona al interior de la estructura social, que se ha trazado una
configuración, que ocupa un lugar, que tiene efectos directos e indirectos en
el contexto socio histórico, y del que es cuestión de apreciar sus condiciones
de aparición, sus principios de funcionamiento, la lógica de su difusión y las
funciones que asume en relación con el conjunto de prácticas que coexisten con
él dentro del mismo campo social. En el mejor de los casos, solo tras haber
efectuado este análisis estaríamos en condiciones de juzgar sobre lo que es
«ideológico» y lo que no lo es en el despliegue de tales procesos. (Castel,
2014: 33).
Se entiende que además de los
efectos en lo socio histórico, debe pensarse también en esas mismas coordenadas
para acercarnos a sus condiciones de posibilidad. ¿En su génesis cuál fue su
función en relación a las prácticas ya existentes y lo social mismo? ¿Cuál es
su función o apuestas en los diferentes ámbitos en los que actualmente tiene
presencia? ¿Qué compromisos ideológicos se han ido sostenido desde el
psicoanálisis a lo largo de su historia?
El sustento de las formulaciones
teóricas y el uso de ciertos vocablos en psicoanálisis delatan algo de sus
imposibilidades y quizás ciertos compromisos ideológicos. El cuerpo conceptual
del psicoanálisis es amplio, pero al respecto una de las temáticas más
discutidas ha sido el Complejo de Edipo. Mismo que puede localizarse en Freud
desde 1897, en la carta 71 y su anexo el manuscrito N. Pero también en La
interpretación de los sueños, de 1900; Tres ensayos para una teoría sexual, de
1905; Sobre las teorías sexuales infantiles, de 1908 y; Tótem y Tabú, de 1913.
Así como en los casos Dora, Hans y el Hombre de las ratas. La enunciación
propiamente de Complejo de Edipo se da en 1910, en su texto Sobre un tipo
particular de elección de objeto en el hombre.
[…]
Por Psic. Mauro Cruz Mtz.
psimauro.cm@gmail.com
Publicado originalmente en la
Revista TRAS BAMBALINAS: “Criticas al Psicoanálisis”. No. 4, Febrero de 2021.
Puede consultarse el numero
completo en la siguiente liga:
https://drive.google.com/file/d/1n_00SNDWI25nfyJItCjB7ZsQrEDGp3Ku/view?usp=sharing
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